
Para lavaderos a mano
En un lavadero a mano cada llamada perdida es un cliente que se va al de la esquina. Freshly Pro coge las reservas por ti, las 24 horas, y reparte el trabajo entre tu equipo sin que tengas que soltar la pistola de agua.
Los clientes llegan sin avisar, se acumulan en horas punta y se marchan cuando ven la cola.
Cada reserva es una llamada que interrumpe un lavado. Y las que no coges, se pierden.
Citas apuntadas a medias, dobles reservas y discusiones sobre quién tenía hora.
El cliente solo ve huecos libres según tu equipo y la duración de cada servicio. Imposible el doble booking.
La agenda reparte el trabajo: cada lavador ve sus coches del día, tú lo ves todo.
El cliente paga en el local. Sin datáfonos nuevos, sin comisiones, sin cambiar tu operativa.
En 10 minutos tienes tu página de reservas funcionando.